cocktail

5 things not to do while drunk

Para que empecemos a esbozar la idea (estoy teniendo un problema con ese verbo) de que clase de ebrios somos.
Es mas, para que vean que somos imparciales(?), y no avalamos ciegamente todas las consecuencias de beber como lo hacemos; veamos lo que NO TENEMOS QUE HACER cuando bebemos. Si, lo leímos mil veces por ahí. Pero por algún motivo las cosas que generalmente se plantean son irreales, o poco importan. Sin embargo, beber en exceso (como todo en la vida) puede realmente traernos algunas consecuencias nefastas.
No nos preocupemos, tampoco es tan grave. Alcanza con tener algo de principios y cumplir unas pocas reglas:

1. La primera y principal es obvia: TU EX ESTA MUERTO, NO LE ESCRIBAS.

El no te escribe. No le importas. Es hombre, se la esta poniendo a otra, y cree que es lo justo. Le chupan un huevo tu dolor y tu frustración.
Sabés que es así y que no podes hacer nada. No haces nada.  Pero les traigo una noticia a todos esos que dicen que el alcohol hace perder la memoria: no te acordás su numero sobria. Ebria si te lo acordás. Mejor que tu DNI o tu viejo numero de ICQ. Volves a agendar su numero y encima lo tipeas a la perfección, aun cuando hasta recién se te complicaba deslizar bien los dedos para desbloquear el teléfono.
Es siempre así. Es cruel. Es innecesario, y autodestructivo en serio (no como beber). Y solo puede traer dos tipos de reacciones posibles:
a. Miércoles, 3 am. Lo llamas para gritarle entre lagrimas que lo amas. Te atiende. Te escucha, te re banca la crisis y la borrachera. Hasta le das un poco de ternura. Pero te dice que no puede hacer nada. Te rompe el corazón en mil pedazos
b. Lo llamas mil veces, desesperada, de donde sea. Le escribís, amenazas con suicidarte, le decís que te vas a la villa a comprar merca, apagas el teléfono, te emborrachas sola en un bar, prendes el teléfono, le escribís de nuevo, lo llamás, le escribís a la madre, alguien te ofrece una bebida y tomás mas, lloras, te haces amiga de desconocidos que de paso te ayudan a viajar, te haces mas amigos raros, escribís cosas de las que no te acordás, sacas fotos de las que no te acordás (con un poco de dignidad/dedos de frente, no se las mandas), escenas desaparecidas, restos de bebidas, fatiga muscular, intolerancia al sol en los ojos, resaca, etc. Resultado: Nunca se enteró. Apagó el teléfono, te dejo a vos, a tu locura y a tu alcoholismo arreglándotelas sola. No solo no ganaste nada y pasaste una noche de mierda, sino que, si encima se lo contás o se dio cuenta, bajaste miles de niveles en dignidad. Te rompe el corazón en mil pedazos.

No lo hagas.

(De todos modos, algún día veré su cadáver y me reiré)

 

2. NO IMPORTA QUE TAN BUENA ESTES O CUAN BIEN LA ESTES PASANDO, VAS A ODIAR HABER MANDADO ESAS FOTOS

En serio. El día siguiente. O peor aun, no recordar lo suficiente al día siguiente. Creo que el promedio de días para tener la información relativamente completa de lo que paso en una de esas noches, son 3 días. Llegado ese momento, cuando por un comentario, experiencias pasadas, error o lo que sea, empezás a indagar en tus registros…ya es tardísimo. SIEMPRE, te querés matar.  Y no importa cuan bien te quede la tanga rosa fuerte.

 

3. NO TOMES DECISIONES RADICALES

Nunca. Esta perfecto tener la idea de una decisión radical durante una borrachera. Es mas, esta aconsejado. Pero nunca decidas en ese momento.

Ya que tu “yo borracha” no es quien va a hacerse cargo de las consecuencias, no la dejes formar parte de las decisiones.

 

4. NO TE ENAMORES CUANDO SABES QUE NO ESTAS EN TUS CABALES

A quien no le paso? Quien no compartió tooooooodo con alguien, entendiendo por “tooooooodo”, todo aquello que sucede entre las 20hs y las 8am?
Que tan turbio es ese “tooooooodo”?
Eso no es “tooooooodo”. Eso esta bien, pero no es la vida, no es lo real. La bebida tiene la virtud de regalarnos grandes compañeros bebedores, y algunos de nosotros solemos regalarnos a la confusión. Hay que estar atentos.
Si bien no hay una regla clara de cuando si o cuando no esta bien crear algún tipo de dependencia emocional con uno de nuestros ocasionales compañeros, siempre acordarnos de usar los parámetros correctos. No es tu alma gemela solamente porque les guste el mismo bar, ni el mismo trago, ni el mismo helado.

 

5. NO PAGUES CUENTAS DE BAR CON TARJETA DE CREDITO (especialmente si estas fuera de tu país)

Pagar con tarjeta te da esa impunidad de sentir que es lo mismo si una bebida sale un dolar, cinco o diez. El exterior te da esa adrenalina de no saber si vas a volver a emborracharte en ese lugar alguna vez. La combinación es fatal.

Vas a olvidar todo el asunto hasta que llegue el próximo resumen, y ahí te vas a querer matar. Después lo meditas, y en el fondo quien te quita lo tomado?
Pero así aprendí que el alcohol no es algo que se pueda pagar a crédito; principalmente por que no se cuando ni cuanto voy a tomar.

 

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Se les ocurren otras? Tienen alguna especie de “máxima de borracho” como estas, que cumplan (o intenten cumplir) a rajatabla? Se les escapa la tortuga seguido con alguna?
Como me esta gustando escribir esto 🙂
Saludos!!

Primer Entrada. Hello World. Bienvenidos (?)

Creo que la parte mas difícil de hacer un blog, debe ser escribir la primer entrada.

Tenes mas o menos decidido sobre que querés hablar, te gusta escribir, crees que le vas a dar al mundo algo que el mundo n̶e̶c̶e̶s̶i̶t̶a̶ sabes que no necesita, pero igual tenes una imperiosa necesidad de dárselo.
El tema es que “esto” va a tratar sobre beber. Y no puedo empezar con un “Hola, mi nombre es Belen, soy alcohólica. Es mas,soy tan alcohólica, que en vez de sentirme mal, voy a escribir un blog. Fin”

Supongo que un buen inicio seria (ademas de leer otros blogs en su inicio, cosa que ahora mismo no voy a hacer, y mas tarde no va a tener sentido hacer) contar un poco sobre mi. Y sobre por que estoy haciendo “esto”.

Me dicen Belen Suarez. Me gusta escribir. Me gusta muchísimo beber. Beber y escribir me parece una combinación gloriosa.
Tengo un Szchnauzer gigante llamado Juligan, y mi bebida preferida actualmente es el gin (como todo en la vida menos el equipo de fútbol, va cambiando). Durante los últimos 3 meses me dedique a hacer el duelo por una ruptura amorosa terrible. Creo que sigo haciéndolo, pero en exactamente 15 días, estaré mudándome de ciudad. A Mar del Plata (probablemente ese sea un tema suplente dentro de “esto”). A terminar de cicatrizar. A escribir. A estar lejos de todo lo que se me tornó asfixiante.

(De alguna manera extraña, soy eso. Soy 5 lineas)
Por que escribo esto, quizás sea un tema mas complejo. O no. O mas interesante, o tampoco.

Escribo esto porque creo que a los borrachos se nos estigmatiza:

Tomamos en exceso = Tenemos un problema

Esta determinado y absolutamente consensuado que tenemos un problema. Que nos escondemos. Que tomamos para escapar de la realidad (si, Homero en el espejo), que esta, básicamente, mal.
Pero que pasa cuando, pese a todos los estudios y psicólogos y psiquiatras del mundo, no es asi? Que pasa cuando se bebe por el mero amor a beber? Quizas eso me convierta en alcohólica, etimologicamente (?) hablando. Pero eso hace que este técnicamente MAL? Me gusta tomar, le dedico tiempo, experiencia, análisis, investigación y desarrollo. Tengo códigos, y tengo convicciones. Considero que hay toda una sabiduria en el alcohol que es ignorada.
Podría autoproclamarme “geek de la bebida“, y ya tendría otro color, sonaría distinto. Pero no, para el común de la gente, somos simples borrachines. Somos rechazados, marginados.
Somos alcohólicos (de la manera despectiva) porque bebemos solos. Somos pésimos seres humanos cuando nuestras mejores ideas/conclusiones/soluciones se nos ocurren (bastantes) tragos mediante. Somos los raros. Pero nos gusta.
La bebida, desconozco por que razón, “levanta” algunos de los que, a mi entender, son los mejores rasgos de la gente.
La bebida mejora la ironía, el humor (el negro sobre todo), el sarcasmo, las convicciones, la lucha. La sociabilidad, la empata, el fanatismo. Te hace vibrar , hasta en cierto punto mejora el gusto. Te hace pensar, te ayuda a razonar. Te relaja, te abstrae. Tiene propiedades cuasi milagrosas.

Aun sabiendo esto, se la estigmatiza, y se nos estigmatiza.
Y yo me pregunto por que, y escribo. Y se me ocurren mil genialidades relativas al alcohol cuando lo consumo. Y me las olvido. Y creo que eso le debe pasar a mucha gente. Y para el “estigma colectivo” (me encantó), esta bien que así sea.
Sin embargo, creo que si hay algo que necesita el mundo, es alguien que les recuerde esto. Que les refresque las tantas razones que hay para entender por que la bebida es su amiga, no su enemiga.

Para defender nuestros nombres, y hasta nuestros comportamientos de borracho impune si hace falta. Para mostrar que somos inofensivos, mas sanos que unos cuantos, y que algo tan simple como un cocktail en el momento justo, puede ayudarte a ver la vida con mejores ojos.
Básicamente, por eso estoy acá.


 

Hasta la próxima =)