Mes: enero 2015

De como se puede perder la fe en la humanidad

Partiendo de la base que no puedo justificar sus conductas, llego a la conclusión de que jamas voy a entender el razonamiento de los seres humanos.

Supongo que soy la consecuencia de una compleja, inestable y profunda búsqueda interior. De perder gente maravillosa por no lograr quererme a mi (ergo, mucho menos al prójimo). De los años y de los golpes de la vida. De sentarme a pensar con una botella también.

Soy una tipa honesta, transparente, simple, sincera. Soy solidaria y sumamente leal con la gente que quiero. Y por defecto, creo que el resto de la humanidad funciona de la misma manera. Paro las orejas solo en el caso de que me demuestren lo contrario. Suena tan idílico que algunas veces siento que debería empezar a creer en unicornios también.

La cuestión es que me leo y no puedo evitar pensar que estoy en el camino correcto. Aprendí a quererme a mi misma, y aprendí a querer a los demás. Aprender a querer me costo muchísimas lagrimas y dolores de cabeza (a mi y a quienes compartieron mi vida en algún modo), pero lo he logrado. Estoy conociendo lo que es la paz, recién ahora, pisando los 30 años. Estoy bastante conforme con la persona que soy hoy. Aun con mis complejos y “cositas”; con todos mis defectos y todo lo que me falta por corregir o mejorar. Duermo tranquila. Soy “buena leche”, como decimos en Argentina.

Lamentablemente (y sí, pisando mis 30), me veo obligada a caer en la cuenta de que el universo no funciona como yo, por mas que quiera convencerme con todas mis fuerzas de que si. Para que el bote se mueva, son necesarios los dos remos; y yo estoy remando sola, porque por lo visto, la humanidad no coopera.

Mas allá de las situaciones “X” en las que puedo verme afectada, no estoy hablando por alguien en particular. Me refiero al mundo. Un mundo donde lamentablemente, esta forma de ser, que tanta paz me da, también me trae bastantes dolores de cabeza. Un mundo donde lo que me produce dolor, ni siquiera es que una persona me cague. Lo que realmente duele es saber que todas las demás personas, cuando tengan la oportunidad, o la necesidad, también me van a cagar. Cada persona tiene un precio, como escuche alguna vez. Y cuando el beneficio coincide con el precio, comienza la barbarie.

Ya se como resolverlo, ya se que debería ser menos confiada. Ya se que podría estar mas atenta. Ya se que el mundo es cruel y es injusto. El problema es que no quiero. No puedo. Porque vivir de esa forma me alejaría de esta paz que tanto me costo encontrar, y que no quiero (ni puedo) arriesgarme a perder. El costo de dormir en paz, es ser permeable a que atenten contra mi. Y con los golpes, estoy aprendiendo que no van a dudar en disparar contra mi. Entonces entro en una disyuntiva que se torna demasiado dura…Duermo en paz, peco de boluda y dejo que me hagan mierda, o vuelvo a ser la persona mas turbia y enroscada del mundo, la corto con esto de ser feliz y de darle felicidad a la gente que quiero, pero con la frente en alto y la capa protectora ante los golpes que -se muy bien- me van a dar? Que es mejor? Que es peor? Porque doler, duelen las dos…Y estoy un poco cansada también, de ser “la loca linda y libre, que va por el mundo cumpliendo sus sueños”.

Si lo pienso bien, no quiero dejar de ser de esta manera, y no quiero perder la fe en el mundo. Encontre mucha gente buena tambien, que (todavia) no me hizo nada malo. Esa gente es la que me hace pensar que todo esto vale la pena. Que vivir vale la pena. Y, siendo sincera, si bien me encanta mi vida actual, me gustaria encontrar un compañero de ruta. Un compañero que me acompañe hasta el final del viaje. Pero siempre me toca besar demasiados sapos en el camino. Y ya estoy algo cansada de besar sapos.

#QET: Cerveza Baltica

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Que me dejo el 2014?

Vuelvo. Por una mágica noche. O tarde. En fin, tomando cerveza y con la inconsistencia y falta de disciplina que me caracterizan, vuelvo.

Recién leía mis “propósitos” del 31 de Diciembre pasado. El termino “new year’s resolutions” me estaría simpatizando mas.

Pase el año nuevo anterior sola, aquí en mi casa de mar del plata, ya que habíamos elegido este destino con mi ex novio, y dias antes discutimos a muerte. Y me vine igual. Paso este año nuevo de la misma forma. Debería estar con mi mejor amigo y su familia en San Bernardo, pero una estúpida muela inflamada/infectada me dejo con la cara deforme, el ganglio de ese lado (el izquierdo) inflamado, y la fortaleza de una pelusa. Y si bien el plan C (fiesta en Acantilados) suena tentador, no creo que mi cuerpo resista demasiado. Y, siendo sincera, me esta gustando esta nueva tradición. Se puede reflexionar todo el tiempo, pero las reflexiones de fin de año son como mas…profundas, digamos. Abarcan un rango mas amplio. Y me llevo bien con mi locura, claramente.

Recapitulando, que me dejo este 2014?

Para empezar, una historia de amor de mierda. Un ex novio de mierda. Un mundial de mierda. Lagrimas derramadas por cada rincón por donde pase. Vi esfumarse como humo la historia que creí que seria la historia de mi vida; la persona que supuse seria mi compañero hasta que la muerte nos separe. Humo.

Gente. Una de mis resoluciones del año pasado, había sido ser mas abierta y conocer gente. Y eso me llevo a enterarme que la humanidad no es tooooda una enorme cagada. Todavia queda mucha gente buena, que vale la pena. Es solo cuestión de saber encontrarla. Incluso gente con la que no era muy cercana, cuando me vio tocando fondo, me lo dio todo. Debo haberme portado bastante bien en la vida, para haber recibido tantas manos. Manos que fueron, son, y serán devueltas siempre; como una especie de cadena de favores submundista.

Así como sume, también depure gente que no me servia. Gente nociva, por mas cercana que fuera. Y estoy feliz de que así sea.

Mar del Plata. En un momento, durante este año, twittee que se me estaba terminando la edad para vivir en una ciudad con mar. Recordé que mi deadline para hacerlo, eran los 30 años. Me pregunte que carajo estaba haciendo de mi vida en Buenos Aires. Y unos meses antes de cumplirlos, aquí estoy. En la ciudad donde las noches terminan viendo el amanecer borracha en la escollera. Y con un Aldosivi recién subidito a primera.

Mención aparte para la vuelta de Independiente a primera; de donde nunca debió haber salido. No es que sea para bailar en una pata, pero tampoco voy a ser hipócrita.

Mi perrita salchicha (o ex-perrita, ya que luego paso a ser mas de mi hermana que mía) Winny, nos dejo, con sus casi 19 años. Te perdono por haberme querido morder el pie mientras te pateaba, y romperme la balerina con los dientes. Se que me perdonaste las dosis de Clonazepan cuando escuchabas pirotecnia y ladrabas, las tinturas de colores (con papel crepe, inofensivas para su piel) y los cortes de pelo estrafalarios, xq te ponías como loca de cariño cada vez que iba a visitarte.

La relación con mi madre, que antaño era bastante compleja, no para de afianzarse.

Conocí a un porteño divino, que por mas que yo viva a 400 km y el se vaya en 3 meses a un viaje hippie por Latinoamerica con duración indefinida, me ayudo a ver que todavía me pueden gustar otros hombres, y que mi ex…bueno, he was close, but no cigar (por no decir que era un pelotudo).

También aprendí a llevarme mejor conmigo misma. A caminar como si me comiera el mundo. A salir a la cancha como si fuera Cristiano Ronaldo. A darme cuenta que donde puse el ojo, siempre puse la bala. Y soy muy estúpida si sigo dudando tanto de mi misma y haciéndome la boluda.

Hice un par de viajecitos lindos.

Me medicaron con antipsicoticos.

De los 7 propósitos que me había puesto para el 2014, cumplí “solo” 2 (aunque uno era bastante ridículo, y seguro lo escribí ebria). Para una persona tan inconstante, haber logrado cumplir 2/7 es todo un logro.

En fin…con sus pro y sus contra, mi 2014 definitivamente fue un buen año. Quizás no el mejor, pero definitivamente, no fue el peor. La vida sigue, y cada dia me sorprende con cosas maravillosas.

Los propósitos para este nuevo año que empieza en horas, aun no estan escritos…Asi que me pongo manos a la obra.

A quienes me leyeron por estos lares, gracias!

Y exitos para el 2015!